La Educación en los Medios 03.02.2020

Educación Superior

 

La UNAM y su invaluable presencia. El machismo y la violencia de género son dos de esos problemas estructurales que enfrenta el país, y que en la UNAM también forman parte —lamentablemente— de su vida cotidiana. Y si bien no hay un diagnóstico preciso de la magnitud y alcance que esto tiene en el conjunto de las universidades públicas y privadas del país, podría afirmarse que es una problemática generalizada y que debe transformarse de manera urgente. A pesar de lo anterior, a diferencia de otras estructuras institucionales, la UNAM y la universidad pública en general tienen como vocación el diálogo y la deliberación pública de sus problemas; en la Universidad se busca que prive la razón y el acuerdo; la apertura a la diferencia y la máxima promoción posible de la diversidad en todas sus formas y manifestaciones. El cierre de planteles en los últimos meses resulta un contrasentido a la vocación universitaria. Desde esta perspectiva, resulta emblemático que las dos facultades que han sido tomadas sean Filosofía y Ciencias Políticas, los dos recintos en que, en mayor medida, el diálogo, el lenguaje y la prudencia deberían ser regla y norma, y donde se han impuesto, en este momento, las prácticas que niegan la esencia del quehacer universitario. (Mario Fuentes, Excélsior)

 

La UNAM, Yeidckol y un chino. Lento, pero sin pausa, un grupo de matasietes ha puesto a la UNAM en un paro que avanza como la humedad en el muro: cuando volteas no tiene seco lugar alguno. Mesón de ofensas, injurias, deshonras y vilipendios (qué tal la prosa de Gil, así como clasicona, sin temor de Dios), al menos ocho campus se encuentran en paro, 70 mil jóvenes no toman clases y hasta amenazas de bomba han tenido en la preparatoria 5. Gilga no entiende qué piden y qué no piden los asaltantes, en ese cesto ha caído la violencia de género, triste lugar para un asunto tan importante. Gilga lo leyó en su periódico La Jornada, en una nota de Arturo Sánchez Jiménez: los planteles de Filosofía y Letras, Ciencias Políticas y Sociales, el CCH de Azcapotzalco y las preparatorias 2, 3, 5, 6 y 9 han sido cerradas (ah, una voz pasiva) por pequeños grupos de rufianes y rufianas embozados, embozadas y embozades (así lo escribe Gil para ser incluyente). Las autoridades académicas y administrativas, muertas de miedo, ofrecen mesas y mesas de diálogo. En Ciencias Políticas un grupo de alumnas cerró la facultad por la violencia de género en la universidad y el país. Sí, como lo leyeron, en el país: cerramos nuestras escuela por la violencia de género que existe en México. ¿Sería violencia de género regresar a estas chicas a la primaria para que aprendieran a leer y escribir? No dan pie con bola. Lo nunca visto: la dirección de Ciencias Políticas no pidió que se reabriera la escuela, antes al contrario, se pronunció “en contra de todo tipo de criminalización de las acciones realizadas con el objeto de erradicar la violencia de género”. Gamés imagina un gran momento: el rector Enrique Graue cierra la UNAM por la violencia de género, así en general. Es que de veras.(Gil Gamés, Milenio)

 

Investigación

Jorge Oliva. El investigador del Instituto Potosino de Ciencia y Tecnología encabeza el grupo que creó una batería eléctrica superdelgada que revoluciona los equipos para almacenar energía; es una pila hecha con materiales ecológicos, es semi-transparente y su capacidad es de 1.5 volts. La manufactura y diseño son completamente mexicanos; ello demuestra el talento que existe en el país, el cual debe ser apoyado para continuar desarrollando proyectos que compitan a nivel mundial. Felicitaciones a Jorge Oliva y al estudiante de doctorado Rafael Pérez González, así como a todos los que colaboraron en la creación de la batería eléctrica flexible. (Arriba, La Crónica)

 

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