La Educación en los Medios 06.02.2020

Días Festivos

Puentes van y vienen. Hace menos de un año, los secretarios de Educación Pública y de Turismo, Esteban Moctezuma y Miguel Torruco, anunciaron puentes en el calendario escolar para beneficio del turismo. El objetivo se consiguió. En el primer puente de este año, por ejemplo, los  destinos turísticos del estado de Guerrero tuvieron una ocupación hotelera superior al 80 por ciento y una derrama de 405 millones de pesos, vitales para la economía de las familias del estado. A nivel nacional esa suma asciende a 4 mil millones de pesos. El presidente López Obrador, que apoyó en su momento establecer los puentes, cambió de opinión. Anunció que enviará una iniciativa para eliminarlos en el próximo ciclo escolar y que las fiestas cívicas, como el día de la promulgación de la Constitución, se celebren justo  en su día, sin puentes. Hay opiniones a favor y en contra de la propuesta, ambas con buenos argumentos. Será interesante saber si ambos secretarios mantienen su posición, o se reinterpretan para sintonizar con su jefe. (Pepe Grillo, La Crónica)

 

Educación Básica

 

Nuestra Escuela. Ayer el presidente de la República y el titular de la SEP presentaron información sobre el programa “La Escuela Es Nuestra” (LEEN). Se trata de un programa de financiamiento en el cual se genera una cuenta para transferencias directas y el Consejo Escolar de Administración Participativa (CEAP) –conformado por madres, padres y/o tutores, docentes, directivos y un alumno por Comité a partir de cuarto de primaria– las aplican, monitorean y reportan destinándolas a mejoras materiales de la escuela. El principio de apoyar directamente a la escuela es una pieza de política pública educativa que ha mostrado enormes logros en otros momentos y contextos. En Mexicanos Primero estamos convencidos del valor de empoderar a la propia comunidad escolar, y que el recurso puede emplearse mejor si llega directo y a tiempo. A) Debe invertirse tiempo y apoyo para favorecer la participación. Se aprende a participar participando. B)Dejar fuera, o sin voto a los propios estudiantes es un grave error; no sólo tienen mucho que aportar para fijar las necesidades sentidas y las prioridades reales. C) No se puede arriesgar la seguridad estructural, aumentar peligros en el ambiente físico de estudiantes y docentes, o emprender obras que puedan derruirse, desgastarse o volverse obsoletas de inmediato por falta de competencia técnica.La escuela es nuestra, y eso es una verdad enorme. No es de una administración, ni de su presidente, ni de su partido, ni de su secretario. Es de la comunidad. (David Calderón, El Financiero)

Educación Superior

¿UNAM, quién está detras? Mientras el Presidente habla de la intervención de una “mano negra” en la UNAM, el rector advierte de intentos de desestabilizar la universidad; y aunque ambos reconocen que hay problemas internos y exigencias legítimas que hay que atender, también ven que detrás de los paristas hay otro tipo de intereses que aún no queda claro quiénes los mueven o qué pretenden al dañar a la universidad y con qué objetivo. Siempre será mejor el diálogo abierto que la sinrazón de las puertas cerradas. (Editorial, El Universal)

 

Violencia en la UNAM: ¿mano negra o mano morena? Entre académicos y profesores universitarios corren versiones que sostienen que detrás de los embates cada vez más frecuentes a la Universidad y a su rector, además de los paros prolongados ya por más de dos meses en preparatorias y facultades, aún cuando se han establecido mesas de diálogo y se ha avanzado en la atención de las demandas de violencia de género, están las facciones más radicales de la izquierda universitaria que tiene vínculos políticos con personajes de Morena y de la 4T. Incluso, hay quien arma que los mismos personajes del morenismo que se acercaron a Enrique Graue en su campaña por la reelección y le ofrecieron “un pacto” para apoyarlo a cambio de posiciones y de darle públicamente su respaldo, estarían detrás de la movilización e inltración de los “anarcos” y serían los autores intelectuales de la desestabilización. (Salvador García Soto, El Universal)

 

Artero ataque a la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. El pasado mes de enero, un negocio privado de nombre Centro de Estudios Educativos y Sociales (CEES) publicó un documento de 35 páginas con el pretencioso título Análisis de Desempeño de Universidades Públicas Estatales en México (sic). La lectura de este documento permite afirmar que ese título es un engaño. Ese supuesto análisis no es sino un artero juicio sumarísimo de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). De inmediato, basado en ese análisis, el diario Reforma publicó dos escandalosas notas, una titulada Sale cara la UACM y los alumnos no rinden y la otra Salen peor evaluados tras pasar por la UACM; estas notas y el análisis en que se fundan, difaman a esta universidad y afectan los intereses de sus maestros, sus trabajadores y sus estudiantes. (Manuel Pérez Rocha, La Jornada)

 

Domador Tras los hechos violentos ocurridos en la explanada de Rectoría, el rector de la UNAM, Enrique Graue, exhortó a los universitarios a no caer en provocaciones y exigió investigar los sucesos. Graue advirtió que estos actos no desestabilizarán a la universidad y señaló que se han cumplido las peticiones que han ocasionado el paro de actividades en algunos planteles. (La Gran Carpa, El Economista)

 

Paro en la UNAM. Sería equivocado creer o suponer que el paro de actividades promovido por una de las tres partes que constituyen la UNAM -profesores, estudiantes y trabajadores administrativos- es el único camino para resolver problemas de la comunidad universitaria. Es desde luego el camino más impactante pero que por su propia naturaleza riñe con la inteligencia universitaria, salvo casos excepcionales, siendo que una universidad, y particularmente la UNAM, enseña y opta por otros caminos ajenos a la fuerza física y que son obviamente los de la razón. Quedan pues los paros como medios de protesta en circunstancias, repito, verdaderamente excepcionales. Otra cosa que se debe señalar es que la UNAM es una comunidad formada por tres partes que deben o deberían participar en toda clase de decisiones, incluidas por supuesto las trascendentales. Lo contrario es perjudicar o violar derechos de terceros. La lógica enseña que una sola de esas partes universitarias, por más razón que le asista, carece de sentido sin las otras dos. Somos un trío unitario. (Raúl Carranca, El Sol de México)

 

Defender a la UNAM. Formar parte de la comunidad universitaria implica una vocación de estar siempre abiertas y abiertos a la diferencia; al disenso; incluso a la radicalidad del saber y las posiciones políticas; pero eso nada tiene que ver con avasallar, imponer, insultar e incluso agredir físicamente a quienes no piensan y actúan como nosotros. Quienes hoy pretenden cerrar a la Universidad se equivocan radicalmente. Y parecen ser las mismas personas que prohijaron el perverso paro de 1999, que dejó sin oportunidades de estudiar, y canceló auténticamente proyectos de vida, de las y los estudiantes más pobres. La inutilidad, la perversidad y lo oscuro de ese movimiento quedó a todas luces manifiesto; y por eso hoy, la comunidad universitaria y el entramado institucional del Estado mexicano deben volcarse a la protección y defensa de uno de los espacios de libertad, saber y vocación social más relevantes de que disponemos para intentar seguir construyendo un país de justicia e inclusión social. (Saúl Arellano, La Crónica)

 

Mesura y firmeza son dos de las condiciones de las que tendrá que hacer acopio el rector Graue ante el intento de desestabilización que sufre la UNAM. Sólo así podrán distinguirse y solucionarse las demandas legítimas de las universitarias y, al mismo tiempo, aislar y castigar a los provocadores y violentos. (La Esquina, Crónica)

 

Los tapados de la UNAM. ¿Quiénes son esas fuerzas externas que quieren paralizar la UNAM? Nadie apunta con precisión. Anarcos refugiados en el auditorio Justo Sierra, tomado hace 20 años. Radicales libres de la 4T. Rémoras del Consejo General de Huelga. Como sea, el Presidente López Obrador cuestionó: “¿Por qué taparse la cara? Un luchador social debe dar la cara. Siento que hay mano negra, siempre hay quienes mueven la cuna y hay que lamparearlos para que no anden en los sótanos”, recomendó. Y el rector Enrique Graue convocó ayer a los de rostro descubierto a dialogar y a resolver. A los tapados avisó que no harán naufragar la institucionalidad puma, menos, provocarán que la violencia se convierta en demanda y respuesta. Actitud frontal que hasta el miércoles se echó de menos por parte de la rectoría auriazul. Es tiempo, pues, de destapar a los tapados de la UNAM, y así como las luces empujan para erradicar conductas machistas, violentas y retrógradas, igual deben, esas mismas luminarias, impulsar el espíritu puma hacia la abolición de maniqueas máscaras que tapan intenciones extraacadémicas, y que son, por sí mismas, antítesis de la luz del conocimiento y la tolerancia. (Carlos Urdiales, La Razón)

 

Salud Mental

 

Cuttiing, una práctica en aumento. El cutting, o cortarse, es una práctica que ha aumentado por lo menos 30 por ciento entre los jóvenes a nivel mundial. El fin de esta práctica no es el suicidio, pero hay una línea muy delgada donde se puede perder la vida. El cutting es autoproducirse heridas superficiales; según los especialistas, en un principio los cortes suelen ser pequeños, pero gradualmente se van intensificando ante cualquier situación estresante externa. Su objetivo es lograr disminuir ese malestar interno; es un acto, aseguran especialistas, que contrarresta el sufrimiento que sienten. Quienes se hacen cortes intentan aliviar el dolor y la ansiedad provocados por algún evento tan traumatico como una violación, pero también puede ser consecuencia de algo que pareciera tan simple como el reto de  pertenecer en un sociedad “perfecta”, que es lo que se muestra en redes sociales. Las estadísticas demuestran que  los jóvenes se empiezan a cortar desde los 12 año; a veces incluso más chiquitos. En el caso de México, esta práctica también han ido en aumento en los últimos meses. Hace unas semanas, en Durango, el Instituto Municipal de Salud Mental (ISM) detectó al menos seis casos de cutting en escuelas secundarias y primarias. Los casos fueron identificados dentro de las pláticas que se realizan en los centros escolares con temas de depresión, ansiedad y resiliencia. Los casos detectados se presentaron en niños y niñas de entre 10 y 16 años. Se estima que en México, 10 por ciento de los jóvenes ha realizado la práctica del cutting; mientras que el rango de edad es entre 10 y 19 años. (Bibiana Belssaso, La Razón)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *