La Educación en los Medios 12.02.2020

Ciencia

Impulsan la ciencia. Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, Iberdrola México y la Universidad Tecnológica de los Valles Centrales de Oaxaca (UTVCO) realizaron una serie de talleres, dinámicas y conferencias para alentar a jóvenes oaxaqueños, especialmente a mujeres, a estudiar carreras enfocadas en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Estas actividades, que forman parte del programa Impulso STEM, se llevaron a cabo durante la edición de Exporienta 2020 de los Valles Centrales, a la que acudieron cientos de estudiantes de instituciones de nivel medio superior para conocer la oferta educativa de 30 instituciones del estado para continuar con sus estudios profesionales.Con una inversión inicial de 15 millones de pesos, Impulso STEM busca tener un impacto directo en al menos un centenar de escuelas públicas y más de 12,000 alumnos de la región Valles Centrales y del Istmo de Oaxaca. Además, contempla la entrega de 100 becas entre el 2020 y el 2024 para que jóvenes oaxaqueños interesados en carreras de ingeniería realicen sus estudios en la UTVCO (Redacción, el Economista)

Educación Superior

La UNAM, más allá de la violencia emocional, física y sexual, violencia estructural e institucionalizada. Lo que se vive en la UNAM, así como en otras universidades, y en general en el ámbito académico, es un profundo arraigo de la cultura patriarcal, androcéntrica, misógina y machista. Lo que provoca que la violencia de género vaya más allá de la emocional, física y/o sexual; se trata de una violencia cultural, estructura que se ha institucionalizado en este campo, tradicionalmente ocupado y diseñado por y para hombres.Dentro de la UNAM existen carreras feminizadas y masculinizadas, carreras en las que los roles y estereotipos de género de la herencia cultural binaria determinaron como exclusivos de alguno de los sexos. Por ejemplo, en 2018, en 58 de las 166 carreras de licenciatura del sistema escolarizado, 60% de la población era femenina: Trabajo Social, Enfermería, Obstetricia y Pedagogía; en contraste con 47 carreras en las que menos del 40% de su población eran mujeres: Ingeniería Mecánica con 4.4%, Ingeniería Eléctrica y Electrónica con 10.6%, Ingeniería Mecánica Eléctrica con 11.7%. Se puede observar que las mujeres continúan participando en profesiones que se siguen viendo “afines” a la feminidad, como lo son las tareas de cuidado. La educación, sobre todo la superior, durante mucho tiempo fue un espacio reservado para los hombres. Su creación, procedimientos, normas, símbolos y estructura fueron pensados desde y en beneficio del androcentrismo. Por tanto, el tema de la violencia que viven las mujeres dentro de la máxima casa de estudios no es un tema menor, es un tema complejo y profundo. Porque es inherente a la cultura universitaria es necesaria la destrucción de este orden social para construir, entre todas y todos, uno nuevo, una nueva cultura en la que se transversalice la perspectiva de género y se logre la eliminación de la violencia y la desigualdad entre hombres y mujeres. (Catalina Monreal, Excélsior)

 

 

Rechazo categórico a la violencia en la UNAM. Por este medio queremos manifestar nuestra preocupación por los recientes sucesos que han alterado la marcha de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de sus alumnos, docentes y colaboradores administrativos. Actos de violencia extrema son del conocimiento público, en planteles y otras instalaciones de la institución. Estos hechos lesionan el derecho de millares de jóvenes a recibir la educación a la que tienen derecho. Igualmente, afectan a profesores, investigadores y trabajadores de nuestra máxima casa de estudios. Por supuesto, no desconocemos los reclamos legítimos de quienes exigen protección dentro de las instalaciones frente al asedio del que han sido víctimas muchas universitarias. La respuesta a esas quejas implica la aplicación rigurosa y oportuna de las normas vigentes dentro y fuera de la UNAM. La innecesaria e irracional violencia que se ha ejercido contra la comunidad universitaria implica una violación flagrante a la autonomía de la universidad, en la medida en que impide el libre ejercicio de sus funciones. La docencia, la investigación y la difusión de la cultura no pueden quedar a merced de restricciones impuestas por quienes han invadido, sin derecho y sin razón, varios recintos. Los universitarios no podemos guardar silencio frente a estas acciones que comprometen nuestra libertad y afectan labores culturales indispensables para el desarrollo del país. Por ello convocamos a la comunidad universitaria a expresar un categórico rechazo a la violencia que se abate sobre la UNAM. El silencio, en situaciones como la referida, puede comprometer la existencia misma y el destino de la universidad. Eugenio Aguirre, Gonzalo Celorio, Sergio García Ramírez, Felipe Garrido, Ángeles González Gamio, Hernán Lara Zavala, Eduardo Matos Moctezuma, Silvia Molina, José María Muriá, Carmen Parra, Mónica del Villar y Sergio Zaldívar. (Correo Ilustrado, La Jornada)

 

 

Universitarios. Es todo un género en el periodismo mexicano la denuncia de los intereses extraños que acechan a la UNAM. Siempre es gravísimo porque se trata de “la máxima casa de estudios”, donde se condensan todas las esperanzas de movilidad, de progreso, de justicia, la mejor versión que podemos imaginar de “nuestros jóvenes”, ajena siempre a la política, y siempre amenazada por grupos, por intereses. Puesto el tema en esos términos, hasta el más cínico se descubre sentimental. Necesitamos (para algo) el culto a la universidad. Por eso todos fingimos no saber que los universitarios se bastan solos para organizar motines, contratar porros, golpeadores, y lo que haga falta. Y sin saber cómo ni cuándo, dejamos que se pierda de vista el hecho de que puede haber porros y provocadores y además motivos muy razonables para la protesta (los alumnos de la Prepa 9, por ejemplo, pedían cosas tan radicales como mejorar los “senderos seguros” hacia las estaciones del Metro o los paraderos de autobuses, o equipar los laboratorios). (Fernando Escalante, Milenio)

Investigación

María Esperanza Martínez La investigadora universitaria ganó el premio L’Oreal-Unesco por los avences sobre bacterias que son respetuosas con el medio ambiente. Como siempre (y como puede verse en la bata) la Universidad Nacional Autónoma de México es infinitamente más que las noticias sobre cierres de escuelas. He aquí una investigadora que lo demuestra. (Arriba, La Crónica)

Sindicatos

SNTE, CNTE y contexto. La señora Gordillo rechaza el cambio en los estatutos, la CNTE no quiere una elección abierta (no ganaría) y la facción mayoritaria juega sus cartas con aparente respeto a las normas. Incluso, busca el soporte del INE para legitimar su convocatoria. Si bien la Secretaría de Educación Pública empuja por colocar en primer plano en la plaza pública la consigna de la Nueva Escuela Mexicana, las broncas entre las facciones del SNTE ocupan más espacio y preocupan más. Parece que la política educativa no se resuelve en las oficinas de la SEP, sino en asambleas sindicales y en las calles. No obstante, cuando el presidente López Obrador habla de la educación —que lo hace poco, expone más sobre el sindicato— el asunto salta a la palestra y genera debates. Si uno le dedica tiempo a la lectura de periódicos, encontrará que la educación pública se encuentra inmersa en un contexto convulso, confuso y violento. Las escuelas lo reproducen, aunque no por voluntad de sus actores. (Carlos Ornelas, Excélsior)

 

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