Los Medios en la Educación 05.02.2020

Educación Superior

 

Si caen la UNAM y el INE (es un decir)La madrugada de ayer fue desarticulada en parte, y exhibida, la operación en curso para someter a la UNAM. El método consiste en cerrar por la fuerza escuelas y facultades mediante la acción de piquetes de una veintena de personas embozadas, a n de fabricar la imagen de planteles tomados libremente por sus alumnos para sumarse a un paro que no desea la inmensa mayoría de estudiantes, profesores y trabajadores. El objetivo parece claro: mostrar la falta de control de las autoridades. Ayer lo frustró la comunidad de la Facultad de Derecho, con su director Raúl Contreras al frente. Y por las huellas de vandalismo y agresividad dejadas por los atacantes allí y, por la tarde, en Rectoría, quedó una vez más en evidencia que los autores de estas acciones han degradado la justa causa original contra la violencia de género. Con ello parecerían justicar la pretensión de convertirla en un aparato más, bajo el control del régimen, como lo ha hecho el propio régimen con otras entidades autónomas Ya hay quien lo anticipa así con banderas de ‘democratización’ de la UNAM y el  propio régimen con otras entidades autónomas. Ya hay quien lo anticipa así con banderas de democratización de la UNAM y de combate a su supuesto elitismo. Y esto no sería necesariamente encargo explícito de Palacio. También podría ser resultado de la lucha de facciones en el ocialismo con actores que suponen servir así a la voluntad presidencial. (José Carreño, El Universal)

 

QUIENES andan moviendo las aguas en la UNAM están buscando crear la tormenta perfecta. No sólo siguen tomados siete planteles, ayer se vieron de nuevo escenas de vandalismo en Rectoría y hubo golpes en la Facultad de Derecho, sino que ahora además hay que sumar la tensión con el sindicato universitario. ALGUNOS grupos al interior del STUNAM están queriendo aprovechar la mala situación del rector Enrique Graue para pedirle las perlas de la virgen. Ante la propuesta de las autoridades de otorgar un 3.4 por ciento de incremento salarial, ellos están pidiendo… ¡el 50 por ciento! LO MÁS EXTRAÑO es que Graue parece que prefiere seguir aguantando los embates, antes de alzar la voz para pedir que alguien rescate a la UNAM (Templo Mayor,  Reforma)

 

¿Quién busca encender la UNAM?

No hay asambleas estudiantiles ni diálogo con las autoridades, sino grupos de encapuchados –que quién sabe quiénes sean– que se apoderan violentamente de escuelas y facultades. Eso no quiere decir que no haya problemas en la universidad. Siempre los ha habido. Pero el espíritu universitario dispone resolverlos mediante la discusión civilizada, no con la violencia.Que la violencia de género existe en la universidad, desde luego que sí. Porque la UNAM es un microcosmos del país. Es un espacio plural y abierto que refleja, para bien y para mal, lo que ocurre en la sociedad mexicana. Una de las peores imágenes de los últimos días en la UNAM fue ver a los estudiantes que no quieren perder el semestre y a sus padres ser rociados con extintores por los paristas, mientras aquéllos intentaban romper los candados que habían colocado éstos, en un acto de privatización del espacio público.No deja de llamar la atención que las tomas de las instalaciones universitarias hayan comenzado poco después de que el rector Enrique Graue anunciara que la liberación del Justo Sierra sería uno de los objetivos de su segundo cuatrienio y, también, luego de su justificada resistencia a las intenciones del gobierno federal de acabar con los exámenes de admisión en toda la educación superior. (Pascal Beltrán, Excélsior)

 

Vientos desestabilizadores en la UNAM. En redes sociales circuló un video grabado poco después de que se retiraron de la Facultad de derecho  las mujeres encapuchadas. En ese video aparece el director de la Facultad de derecho, Raúl Contreras Bustamante, en diálogo con alumnos y rodeado de profesores salpicados de pintura amarilla. Se escucha que dice: “Les pido, por favor, que entren a clases… No permitan que personal ajeno cierre la facultad. Sé que hay muchas quejas, mucha violencia de género. Pero las violentas que vinieron hoy, vinieron a violentar  y no a pedir que no hubiera violencia. Estuvieron muy agresivas. La violencia no se combate con violencia, se combate con diálogo, con acciones”. Bustamante recordó que la experiencia de los profesores dice que cuando hay huelgas prolongadas en las universidades, los que salen más afectados son los estudiantes de familias pobres. “Las familias que pueden se llevan a sus hijos a las universidades privadas y nos quedamos solamente los pobres”, señaló. (Francisco Garfias, Excélsior)

 

En riesgo la autonomía y la UNAM. No nos engañemos, el actual movimiento en la UNAM, distanciado de cualquier representatividad real entre la mayoría de estudiantes, académicos y trabajadores, tiene como objetivo paralizar la Universidad Nacional. Y todo ocurre con un accionar más que cauto de buena parte de las propias autoridades universitarias y con el estruendoso silencio del gobierno federal. No nos engañemos, el actual movimiento en la UNAM, distanciado de cualquier representatividad real entre la mayoría de estudiantes, académicos y trabajadores, tiene como objetivo paralizar la Universidad Nacional. Y todo ocurre con un accionar más que cauto de buena parte de las propias autoridades universitarias y con el estruendoso silencio del gobierno federal. (Jorge Fernández, Excélsior)

 

Misterio en la UNAM. Hay individuos que están en el universo del conflicto. Dentro de la Facultad de Filosofía y Letras existe comunicación entre el colectivo de mujeres con Alejandro Echavarría, que adquirió notoriedad hace 20 años como El Mosh, uno de los líderes que ocasionó la huelga más larga en la historia de la UNAM –10 meses–, y quien, en la actualidad, está registrado como maestro en Michoacán, afiliado a la Coordinadora Magisterial. El Mosh se ha reunido varias veces con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, sin que se haya informado de ello a las autoridades responsables de la educación superior. No se conocen los detalles de esas pláticas, celebradas en las oficinas de Durazo. Otra línea de contacto político con fuerzas antagónicas dentro de la UNAM proviene del alcalde de Gustavo A. Madero, Francisco Chíguil, quien ocupó el cargo en 2008, cuando sucedió la tragedia del antro New’s Divine, donde murieron nueve jóvenes y tres policías, en una redada que envió la entonces delegación. Chíguil, a través de una funcionaria en la Dirección de Obras y Desarrollo Urbano, mantiene relación con porros de Prepa 9, que tienen tomada la escuela. Lo que se está experimentando en estos días en la UNAM está focalizado, y la institución no se está incendiando. Pero así comienzan las cosas. La UNAM ha sido un microcosmos del país de donde han surgido movimientos transformadores y reaccionarios. Ha sido un botín acariciado por políticos que han visto en ella un instrumento de presión y chantaje para el gobierno en turno. (Raymundo Riva Palacios, El Financiero)

 

Vandalismo impune. Hay un afán de contagiar un virus de la inestabilidad en la UNAM. Es una acción orquestada.Todos los días grupos pequeños, generalmente encapuchados, intentan alterar la vida académica en facultades y preparatorias. Ayer en la mañana hubo un intento, fallido, de tomar la Facultad de Derecho y por la tarde se volvieron a registrar actos de vandalismo en la Torre de Rectoría. Grupos violentos que arremeten incluso contra los representantes de los medios. Vandalizan porque pueden. Lo hacen una y otra vez de manera impune sin que las autoridades los toquen con pétalo de una averiguación previa. ¿Quién  mueve los  hilos? (Pepe Grillo, La Crónica)

 

La UNAM y la lupa. A todo lo que significa y sabemos que es la UNAM sumemos que es una caja de resonancia.La universidad no está exenta de lo que vive el país, sin pasar por alto que se le ve con lupa. La libertad bajo la que vive y define provoca que se aprovechen de ella. Los tiempos en que se entraba y salía de la UNAM libremente han cambiado, la razón está en que cada vez está más expuesta. Los problemas de la venta de droga tienen que ver con esto y con la falta de atención y control en la seguridad. Como se dijo en su momento, los cuerpos de seguridad fueron parte del problema, lo que incluye los devaneos por los que pasa la vida del sindicato. En la UNAM se está haciendo público lo que en ocasiones se mantuvo en silencio o se escondía. Por más que la universidad sea un centro de educación de excelencia y orgullo no era posible que se mantuviera aislada de una sociedad con la que interactúa directamente a través de su comunidad. (Javier Solórzano, La Razón)

 

 

UNAM: lo justo y lo indefendible. El desarrollo de los acontecimientos indica que tanto las autoridades como los movimientos de protesta genuinos han fallado en hallar la línea divisoria con respecto de núcleos que son meramente delincuenciales en su concepción y en su actuar, cuya presencia en los diversos planteles de la UNAM es de sobra conocida. Ejemplo de la persistencia de este tipo de elementos se encuentra en el auditorio Justo Sierra de Filosofía y Letras, popularmente conocido como Che Guevara, cuya toma perpetuada es injustificable desde cualquier punto de vista, pues no cumple con ninguna finalidad social y, al contrario, es violatoria de los derechos de los propios alumnos. Es necesario exhortar a las autoridades y a los movimientos estudiantiles legítimos a emprender la construcción de un lenguaje común que les permita aislar a los estamentos porriles que se han infiltrado en una lucha de indudable mérito y a trazar una línea clara entre lo justo de lo indefendible. ( Editorial, La Jornada)

 

¿Con quienes negocía la UNAM? El que 70 policías capitalinos bastaran ayer para vigilar a los encapuchados que caminaron hacia Ciudad Universitaria para vandalizar los exteriores de Rectoría refleja la ínfima representatividad de los promotores de paro en escuelas y facultades de la tumultuaria Universidad Nacional Autónoma de México. El problema para el rector Enrique Graue y su equipo, así como de las autoridades en cada escuela o facultad saboteada, es “negociar” sin que se sepa con quiénes, pero todo indica que entre los vándalos no figuran ocupantes del Justo Sierra o Che Guevara, rescoldos del protofascista CGH de hace 20 años, como tampoco darketos, punketos o cualquier otra banda delincuencial identificada como “anarquista”. Quienes pretendieron conquistar la Facultad de Derecho delataron su estulticia: ninguna o ninguno siquiera estudia allí… (Carlos Marín, Milenio)

 

¿Quién quiere incendiar la UNAM? Este asalto a la Universidad ha ido creciendo de manera programada sin que sepamos quién le quiere prender fuego y para qué. Espero que alguna autoridad de inteligencia del Estado mexicano ya lo tenga en su agenda y registrado. No podemos dejar sola a la Universidad, como me parece que la estamos dejando. (Joaquín López-Dóriga, Milenio)

 

 

Pedagogía

 

Aprender en la práctica. La “vox populi” entre el magisterio es que “el maestro se hace en la práctica”, situación que se evidencia en contextos de interacción que viven los docentes de manera cotidiana, incluyendo sus reuniones Consejo Técnico. No son pocos los maestros que dicen que lo que saben lo “aprendieron en la práctica”, condición que en parte recupera lo planteado por Pasillas (1992) en tanto que es en la práctica misma donde los docentes dan sentido a su experiencia y saberes, la construyen desde sus propias representaciones, concepciones y expectativas de desarrollo profesional, esto tiene implicaciones que no son exclusivas del desarrollo cotidiano de la práctica, sino que también lleva a la reflexión sobre los programas de formación que se desarrollan en las escuelas normales y en las instituciones formadoras de docentes. En parte, los planes de estudio en las escuelas normales apuntan a fortalecer en los estudiantes una serie de capacidades pedagógicas, psicológicas y didácticas para la transmisión de los contenidos escolares, es decir, existe una prioridad por la intervención pedagógica y se pone menor atención a la formación teórica y disciplinar. Sin embargo, parece que falta fortalecer la articulación teoría-práctica en los momentos en que uno se desarrolla como docente. Es en este panorama como la gran mayoría de los maestros nos formamos en la docencia, y para el desarrollo de nuestra función, difícilmente encontramos espacios que fortalezcan lo aprendido en las instituciones formadoras y su articulación con la práctica. A lo anterior le agregamos las condiciones de trabajo docente que impiden una sistematización en los procesos formativos, dejando como único recurso el aprendizaje en la misma práctica. (Alfonso Torres, Milenio)

 

Violencia

 

Acoso escolar y participación estudiantil. Los estudiantes reconocen que no viven en el lugar ni en las condiciones sociales y económicas que les gustaría, piensan que el gobierno no se preocupa lo suficiente por sus ciudadanos, tienen ganas de superarse y se intranquilizan en torno al noviazgo. La violencia en el país está desatada también en nuestras escuelas. No es casualidad que el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, haya escogido Torreón para presentar a autoridades educativas estatales un proyecto para garantizar entornos libres de violencia. Está viva la memoria del niño que mató a su maestra y luego se suicidó en el Instituto Cervantes de esa ciudad. ¡Qué bien que las autoridades se preocupen por la seguridad de escuelas, niños y maestros! Pero garantizar es un verbo difícil de poner en práctica.Tengo la impresión de que se desea legislar y proponer opciones para el alumnado, pero no se le toma en cuenta, no se le consulta sobre sus deseos, aspiraciones y formas de resolver conflictos. Tratan de mantener las soluciones en el mundo de los adultos. (Carlos Ornelas, Excélsior) 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *